Cuando una persona inicia un tratamiento residencial, es fácil pensar que la familia queda al margen. Es justo lo contrario: su implicación es una de las claves para que la recuperación se sostenga en el tiempo.
Por qué la familia importa tanto
La adicción afecta a todo el entorno y, a menudo, en la familia se han instalado dinámicas de codependencia, culpa o desgaste. Trabajarlas durante el ingreso mejora el clima al que la persona regresará y reduce el riesgo de recaída.
Cómo participa la familia
- Sesiones de orientación y terapia familiar durante el proceso.
- Aprendizaje de límites sanos y de comunicación sin reproches.
- Preparación de la vuelta a casa y del programa de post-tratamiento.
Acompañar sin cargar con todo
Ayudar no significa hacerse responsable de la recuperación del otro. En Recovery Centro acompañamos también a las familias para que puedan sostener el proceso cuidándose a sí mismas.



