Las consecuencias del consumo de cocaína pueden resultar nefastas no solo para la persona que la consume, sino para todos los que se encuentran a su alrededor. La adicción ya es una enfermedad por sí misma, que conlleva muchas consecuencias negativas. Y además, puede provocar otras muchas enfermedades, como son:

  • Reducción de la capacidad de concentración y de la memoria
  • Cambios bruscos de personalidad y aumento de la agresividad
  • Ataques de pánico y psicosis
  • Convulsiones y parálisis
  • Coma
  • Infartos
  • Depresión

Esta lista podría alargarse mucho más, por lo que como expertos recomendamos que se abandone el consumo de cocaína cuanto antes, y de esta forma no arriesgarse a sufrir unas consecuencias que en ocasiones pueden ser irreversibles.