Centro de desintoxicación en Cádiz

Es frustrante y doloroso si vives un momento en el que tu pareja no reconoce su adicción. Esto que puede parecer increíble es más habitual de lo que crees. No sólo es normal, sino que negarlo es un síntoma de esta enfermedad.  

 

¿Qué hacer si mi pareja no reconoce su adicción?

Su necesidad de consumir es tan grande que va a hacer cualquier cosa para protegerlo. Por eso, nosotros también debemos hacer lo que sea para conseguir que se pongan en tratamiento. En el post de hoy vamos a hablar sobre la mejor manera de actuar en el caso de que te encuentres con que tu pareja no reconoce su adicción.

 

¿Cómo se actúa en una intervención si tu pareja no reconoce su adicción?

A veces pensamos que si no piden ayuda no se van a poder curar, sin embargo, lo que necesitamos es que algo dentro de este enfermo haga un clic y se enfrente a la necesidad que tiene de cambiar.  

  1. Lo primero es no desesperar, ya que lo normal es que que el enfermo se oponga a tratarse. Es fundamental que acceda a sentarse con profesionales.
  2. Si esto no sucede, y no quiere ni oír hablar de dejar de llevar esa vida, hay que optar por cerrarle todas las puertas. Puede parecer una medida drástica, pero si no lo hacemos, estamos contribuyendo a facilitarle las cosas. Si nos quedemos quietos y esperemos a que pase el problema, no va a desaparecer. El enfermo necesitará cada vez más, se encontrará peor y aumentarán progresivamente sus problemas.
  3. Si la situación es grave, hay que recurrir a ponerle unos límites muy claros y de una vez por todas. Sin amenazas, con hechos. No sirve echarle de casa dos días y luego admitirle. Esto incluso le viene bien para estar por ahí consumiendo.
    • Cambiar las cerraduras si vuelve a llegar en ese estado
    • Echarle de casa definitivamente
    • Cortarle el acceso al dinero
    • No dejarle en ese estado que vea a sus hijos, si los hubiese
    • Denunciar por supuesto si ya os ha puesto en peligro, etc. 
  4. Si accede a escucharnos, hay que hacerlo con mucha comprensión y cariño. Porque aunque no lo parezca, está sufriendo muchísimo. El problema es que las parejas también. La mayoría de las veces la comunicación ya está rota y hay muchísimo rencor y reproches cuando queremos hablar con ellos. Es difícil que una situación así no nos haga comunicarnos dominados por las emociones. Además la persona sabe dónde hacer daño para provocar que rompamos esa conversación de malas maneras. Porque desgraciadamente le interesa que todo siga igual.
  5. Por esto, es bueno que hable un adicto recuperado especializado con el afectado, alguien que habla su mismo idioma y a quién no le pueden decir que nadie les entiende.

 

pareja no reconoce su adicción

 

¿Cuándo es el mejor momento?

Hay que esperar a que estén anímicamente mal o cuando reconozcan que tienen muchos problemas. Es el mejor momento para actuar.

Nunca cuando están enfadados, ni consumidos, intoxicados. Pueden desarrollar teorías conspiratorias, reaccionar de una forma muy negativa, etc.

Por el tipo de trastorno que tienen, van a tener problemas y conflictos. En estos momentos llegará que la situación les va a desbordar.  

En algún momento necesita desahogarse. Por tanto, el día que tenga malas noticias y las cuente, es cuando debemos aprovechar para hacerle ver que no puede seguir así.

 

¿Qué cosas no deben decirse nunca?

Hay que tratarle con firmeza, hablarle como a un enfermo y con mucha preocupación por el daño que se está haciendo. 

  • Decirles que se puede vivir sin droga es asustarlos. La mayoría de adictos que llegan a un programa de desintoxicación y tratamiento, en realidad lo que están buscando es que les ayuden a controlar ese consumo, no a dejarlo. Son incapaces de concebir el no consumo. Por tanto, es mejor evitar frases del tipo:  se puede vivir sin drogarse, para divertirse no es necesario la droga, hay mucha gente que se droga…
  • Por supuesto no llamarle vicioso ni hacerle reproches o humillarle diciéndole que todo lo que le pasa se lo ha buscado, porque no sabe no parar. No puede.
  • Es mejor utilizar su mal estado de ánimo y las situaciones conflictivas que está viviendo e ir por esa vía. Te estás haciendo mucho daño, vas a acabar muy mal, te vamos a perder, estás muy enfermo, estamos sufriendo mucho por ti; Necesitas descansar, ni siquiera eres tú, ya no te conozco. 

 

Llegar obligado u engañado a un tratamiento no significa que no vaya a funcionar. 

Al principio se van a enfadar mucho con la familia, tienen un trastorno por consumo y la van a odiar pero después esto cambiará totalmente. La mayor parte de adictos recuperados reconoce que fue lo que funcionó y lo agradecen muchísimo.

Si seguimos las indicaciones de los especialistas, podemos conseguir que nuestra pareja entre en un programa. Acude a un centro especializado para que te guíen en este proceso tan delicado

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